
Pocas cosas nos permiten aprender tanto como un libro, adquirir nuevos conocimientos, vivir nuevas experiencias, ¿no es todo eso una aventura?
Las primeras veces que leía era todo lo contrario, ¡qué aburrimiento! Cuesta tanto empezar... Sin embargo, cuando te metes un poco en la historia es difícil dejarlo sin acabar, siempre y cuando el libro merezca la pena.
Ni la televisión, ni una película, ni la vida misma, te ofrecen la posibilidad de viajar, de cambiar de vida, de personalidad, de físico, de novio, de familia, de principios, de amistades, de hogar, de gustos, incluso de hemisferio, tanto como lo hace un libro. Sin ellos no tendríamos la capacidad de imaginar.
¿Qué haría el ser humano sin imaginación? Sólo una cosa: apagarse. La imaginación nos da ilusión, y de ilusiones sí se puede vivir.